El sueño del bebé

¿Tenéis ya al nuevo miembro en el hogar y no dormís mucho? Lee los consejos de la bloguera Victoria sobre los mejores modos de ahorrar energía y tiempo para padres primerizos muy cansados.

Revista BABYBJÖRN - Unos padres cansados con su bebé
Incluso los padres necesitan dormir.
Foto: Johnér

El sueño del bebé… Querido sueño, ¡cómo te echamos de menos!

Eso de la privación del sueño es algo para lo que nadie está preparado cuando tiene un hijo. Esos primeros meses resultan abrumadores y yo estaba nerviosa pensando que iba a pasar por lo mismo otra vez con nuestro segundo bebé.

Antes de escribir este artículo, decidí calcular el número total de horas que he estado durmiendo las últimas semanas. La verdad es que no han sido muchas y me pregunto si seré la persona adecuada para escribir sobre esto. Pero lo voy a hacer de todos modos y espero que logre hacerte sentir que no eres la única que sufre este problema.

Prepara un cambiador en el dormitorio

Todos esos consejos bienintencionados de dormir cuando lo haga el bebé y no preocuparse de lavar los platos o la ropa sucia son realmente inútiles. Una se enfada cuando no encuentra nada para comer ni ropa limpia para ponerse. Por eso, en su lugar, te ofrezco algunos consejos para ahorrar tiempo que nosotros mismos probamos con nuestro primer hijo y que vamos a volver a aplicar con el segundo para disponer de algo de tiempo libre entre todas las tareas.

Revista BABYBJÖRN – Una lámpara de luz tenue encendida y los pañales a mano en el cambiador.
Un cambiador en el dormitorio ahorra tiempo y energía.
Foto: thatsmybabyblog.co.uk

10 buenos consejos para ahorrar tiempo y energía (para que podáis descansar algo)

  1. Usa la mesita de noche como cambiador. En la nuestra tenemos pañales, toallitas húmedas, crema hidratante, alguna muda de ropa, mantas de lactancia y baberos. También hemos instalado un adaptador para la lámpara de la mesita de noche. Todo esto nos ayuda a asegurar que el bebé no se sienta estimulado a quedarse despierto por causa de movimientos o excesos de luz innecesarios.
  2. Los bebés buscan contacto y confirmación, por lo que el momento ideal para interactuar con ellos es durante las comidas, porque con frecuencia buscan contacto visual, pero como no tienen un reloj corporal tendrás que ayudarles a distinguir entre las comidas interactivas diurnas y las somnolientas nocturnas. Así que, por la noche, intenta alimentar a tu bebé con los ojos cerrados. Tu bebé quizás termine imitándote y, con ello, se animará (y te animará a ti) a volver a dormir con más rapidez.
  3. Si os despertáis con cualquier ruidito del bebé (casi puedo ver vuestras sonrisas irónicas al leer esto), los fines de semana podéis turnaros para dormir por la mañana o uno puede dormir con el niño en otra habitación para que el otro pueda relajarse y dormir tranquilo. Es posible que esto no funcione siempre si estás amamantando al bebé y este tiene hambre de repente, así que en este caso puedes aplicar el consejo nº 2. Durante este tiempo, 10 minutos de sueño no tienen precio.
  4. Compra por Internet. Nosotros hemos guardado una lista de la compra en la página de nuestro supermercado, así que solo tenemos que hacer clic en las cosas que necesitamos. Es rápido y sencillo (incluso puedes hacerlo cuando le estés dando de comer por la noche). Compra comida que se haga rápidamente (yo me he puesto un límite de 15 minutos como máximo). También sería buena idea que tuvierais té, café y aperitivos de sobra para las visitas.
  5. Apunta las horas a las que suele comer el bebé. Existen multitud de aplicaciones para hacerlo, yo las anoto en una lista en el móvil. Es posible que esta tarea te parezca laboriosa, pero así te será más fácil determinar qué días puedes dormir algo más entre semana. El mejor momento para mí era antes de la última comida de la noche, a pesar de que esto suponía disponer de menos tiempo para nosotros por las noches (así que veo las películas y programas que me gustan en otro momento).
  6. Si tenéis otro niño de más edad que también requiera atención, sería buena idea que apuntaras y tuvieras a la vista las horas a las que come y sus rutinas (nosotros la tenemos en el frigorífico). Las listas son útiles cuando tengáis a alguien en casa de ayuda.
  7. Coloca notas en los armarios de la cocina para saber qué contienen. Así, cualquier invitado (familia o amigos) podrá hacerse un café mientras descansáis. Las visitas no tienen por qué sentir que husmean por los armarios de la cocina, ni vosotros tenéis que estar diciendo todo el rato lo que hay en cada armario.
  8. Ducharse y vestirse por la mañana también requiere mucho tiempo valioso. Así que elige ropa cómoda que sea fácil de ponerse. Esto es especialmente importante si te han hecho una cesárea. Minimiza tus rutinas de maquillaje y arreglo del pelo a lo imprescindible que te haga sentir que eres tú. Y si no tienes tiempo para lavarte el pelo, utiliza champú seco. Te sorprendería la capacidad que tienen los niños para dormir con ruidos. Yo misma me secaba el pelo con el secador al lado de mi primer hijo y este ni se inmutaba (y lo mismo le ocurría con la aspiradora). Así que sea cual sea tu rutina, no dejes de hacerla o al menos parte de ella. Te hace sentirte bien y te aporta energía para afrontar el resto del día.
  9. ¿Cómo es posible que los recién nacidos, tan pequeños, sean capaces de generar tanta ropa sucia? La montaña de ropa sucia se reducirá si dispones de un buen número de mantas de lactancia y baberos. No suelen costar mucho, así que compra los que te hagan falta.
  10. Si tienes una mochila porta bebé o similar, úsala con el bebé cuando tengas que hacer las tareas domésticas necesarias. Al bebé le encanta estar cerca de ti y cuando lo sostienes en posición vertical le ayudas a que expulse gases (esto también es bueno para crear buenas rutinas de alimentación. Cuando el bebé expulsa el aire, se crea más espacio para la leche y, con ello, más posibilidades de alimentarlo de día).

Espero de corazón que estos consejos sobre el sueño del bebé puedan ayudarte tanto como a nosotros, a pesar de que la lista no sea del todo completa. Así que si tienes algún consejo, ¡compártelo!

Victoria

Soy profesora de inglés y siempre me ha gustado escribir. Puse en marcha mi blog cuando estaba en el séptimo mes de embarazo de nuestro primer hijo, que llegó inesperadamente un mes antes de lo previsto coincidiendo con Navidad. Nuestra hija llegó 15 meses después, así que ahora somos miembros orgullosos del club «dos menores de dos años». Si a esto le añadimos un cachorro juguetón, nuestra vida es un no parar. Pero imagino que así es como nos gusta que sea.

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