Respetuosos con las futuras generaciones

Los niños tienen derecho a crecer y desarrollarse en un ambiente sano con acceso a agua potable y aire libre de contaminación. Necesitamos disminuir la huella ecológica para que esto sea posible. Tenemos que analizar cómo elaboramos, manufacturamos y transportamos nuestra producción, así como también el tipo de material que utilizamos en la fabricación de nuestros productos. Las futuras generaciones no tienen porqué que pagar el precio de una producción irresponsable. Por esta razón, nuestro esfuerzo se concentra en minimizar su efecto negativo en el medio ambiente.

Un bebé pequeñito toma el biberón en brazos de su papá | BABYBJÖRN
Nuestra ambición es crear un mundo seguro para todos los niños del mundo.
Foto: Johnér


Toda producción tiene un impacto ambiental

Es necesario analizar el ciclo de vida completo de cada producto en particular para comprender la huella ecológica total que deja tras de sí. En el caso de BabyBjörn este análisis incluye desde el cultivo de algodón hasta la producción en las fábricas donde se hilan, tiñen y cosen las materias primas y el transporte a las fábricas, tiendas y hogares. También es esencial tener en cuenta el ciclo de vida del producto y la temperatura a que se debe lavar. Este tipo de análisis se denomina “análisis del ciclo de vida” y muestra claramente qué fase específica de la producción tiene el mayor impacto ambiental. En el caso de nuestros productos se trata del algodón y del poliéster ya que ambos requieren de mucha energía, agua y utilización de sustancias químicas en su producción.

Nuestra huella ecológica total

Además de algodón y poliéster en nuestra producción utilizamos plástico, metal y madera. Seleccionamos y desarrollamos cuidadosamente cada material para que sea adecuado utilizarlo con bebés. Sin embargo, la fabricación de todo material requiere un proceso de refinado de algún tipo, el cual, tiene un impacto en la naturaleza y genera emisiones a la atmósfera. Incluso la electricidad que utilizamos para calentar nuestras oficinas, el transporte de nuestros productos y el embalaje de los mismos dejan una huella en el medioambiente. Todos estos factores interrelacionados en su conjunto constituyen el impacto ambiental que BabyBjörn comporta y son tenidos en consideración en nuestro trabajo por el medio ambiente.

El diseño fomenta un consumo inteligente

Queremos fomentar un consumo inteligente y para ello fabricamos productos con un objetivo claro, una funcionalidad óptima y un ciclo de vida duradero. No nos dedicamos a crear necesidades, sino que partimos de las necesidades que tienen los niños y sus padres. Por esta razón, solo contamos con poco más de veinte productos en nuestra gama de diseños y cada uno está pensado para simplificarle la vida a los padres de niños pequeños. Nos caracterizamos por la calidad y el diseño atemporal, lo que hace que nuestros productos se usen mucho y durante un período largo de tiempo. Se trata de productos que suelen heredarse y disfrutarse por muchos niños; este es precisamente el sello característico de nuestra aportación a la sostenibilidad.

Lillemor, fundadora y diseñadora textil, sostiene las telas Babybjörn junto a Karin, Art Director. | BABYBJÖRN
Nuestros diseñadores confeccionan modelos atemporales para que puedas usar nuestros productos mucho tiempo sin que pasen de moda.


Un algodón más respetuoso con el medio ambiente

Son muchos los niños que carecen de acceso al agua potable. Una de las razones es el cultivo de algodón que requiere de enormes cantidades de agua y se realiza, paradójicamente, en áreas donde este elemento escasea. Para el cultivo convencional de algodón se utilizan más sustancias químicas que para cualquier otro producto agrícola, lo que es muy nocivo tanto para agricultores como para el entorno inmediato. No obstante, el algodón posee unas cualidades excepcionales que hacen difícil su sustitución.

Nos esforzamos por eliminar poco a poco la utilización del algodón convencional.

Actualmente, BabyBjörn apoya la producción de algodón según la Iniciativa para un Mejor Algodón (BCI, por sus siglas en inglés). Se trata de una alternativa al cultivo tradicional donde se utilizan menos agua y sustancias químicas. BCI no es la mejor solución desde un punto de vista medioambiental, como lo es el algodón ecológico, pero es una buena opción intermedia. Durante los últimos años, nos hemos esforzado muchísimo por eliminar progresivamente el uso de algodón convencional en nuestra producción. En 2018 los productos BABYBJÖRN que contenían algodón estaban fabricados en un 88% con algodón BCI, 9% con algodón ecológico y 3% con algodón convencional. Es importante resaltar, por otro lado, que todo algodón deja una huella ecológica enorme en el medio ambiente. Por eso, seguimos constantemente probando y evaluando nuevos materiales que puedan reemplazar al algodón.

Poliéster reciclado

En la actualidad el 54% del material que utilizamos está fabricado en poliéster. El poliéster es una fibra sintética con un ciclo de vida muy largo, pero el reciclaje de la materia prima y su producción supone un gran consumo de energía, lo que podemos constatar claramente en nuestro análisis de ciclo de vida. Por ello buscamos alternativas más ecológicas. El poliéster está compuesto por material extraído del petróleo crudo, lo que lo convierte en un material fósil que al mismo tiempo puede ser reciclado. El poliéster reciclado representa un 70% menos de emisiones que el poliéster no reciclado. Por lo tanto,  sería lógico en el futuro comenzar a reemplazar el poliéster tradicional por poliéster reciclado. En el otoño de 2018 lanzamos la Mochila Porta Bebé One Air y la Hamaca Bliss confeccionada en poliéster reciclado.

Planes a futuro

El algodón y el poliéster generan una huella ecológica mayor de lo que quisiéramos en nuestra producción y es por ello que buscamos constantemente nuevos e innovadores materiales que sean más respetuosos con el medio ambiente. Nuestro mayor desafío es   que estos cumplan, a la vez, con nuestros altos requisitos de seguridad y calidad. Han de ser elaborados de manera ecológica y tener una larga vida.

Nuestra esperanza está puesta en el Tencel, una fibra fabricada a partir de la celulosa que se produce con menos gasto de agua y menos utilización de sustancias químicas. Durante el 2018 hemos lanzado algunos productos fabricados en Tencel y en la actualidad estamos evaluando la posibilidad de utilizarlo mucho más.

Lee más sobre nuestra labor en nuestro informe sobre sostenibilidad