Qué esperar en el postparto

Dar a luz es una experiencia maravillosa y transformadora, pero puede ser también el mayor esfuerzo físico de tu vida. Te contamos qué esperar en el postparto y cómo cuidarte.

¿Por qué nadie me dijo lo duro que sería dar a luz? Todas las madres primerizas nos hacemos la misma pregunta al volver a casa y enfrentarnos al desafío de cuidar a nuestro bebé, y recuperarnos al mismo tiempo. Dar a luz, ya sea por vía vaginal o cesárea, es física y emocionalmente agotador. Además, directamente después del parto nos esperan noches en vela y días difíciles. Suele ser agobiante.

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Muchas madres primerizas quieren saber cómo será y cuánto tardará la recuperación postparto. Consideran que no se habla demasiado al respecto. Así que, hemos decido romper el silencio y contarte qué esperar en el postparto; una montaña rusa de emociones, pechos doloridos ¡y compresas del tamaño de un pañal! Sí, todo eso será totalmente normal. No te preocupes. ¡Tú puedes!

Cuidarse no es ser indulgente; es absolutamente necesario.

Qué esperar en el postparto

… y cómo sobrevivir a esos primeros días:

Prepárate. Si es posible, antes de ir al hospital, prepara todo lo que puedas necesitar cuando regreses a casa. Lo sé. Es más divertido comprar el conjuntito que le pondrás al bebé para venir a casa o la bata de seda para embarazadas que tanto te gusta, pero no te arrepentirás de haberlo hecho.

Compresas de tamaño maxi, compresas de agua de hamamelis, gel calmante de aloe vera, una botella con vaporizador y ropa interior cómoda, suave y de algodón serán tus compañeros inseparables durante el postparto. Si no pudieras comprarlos, adquiérelos en sitios online que tengan entregas rápidas o pídele a tu pareja o a algún familiar o amigo/a que te los consiga en la farmacia.

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Es normal tener un sangrado abundante. El sangrado postparto tiene un nombre muy chic: loquios. Al principio será como un período abundante. Dos o tres días después del parto, la sangre suele ser de color rojo fuerte y muy abundante. Durante las siguientes cuatro a seis semanas la sangre será más clara (puede ser de color rosa, marrón o crema) y menos abundante. Cambia la compresa cada vez que vayas al baño o como sea necesario. Ponte en contacto con tu médico o matrona si notas que el sangrado aumenta en lugar de disminuir, si la compresa te aguanta menos de una hora o si el olor es inusual. Puede ser indicativo de alguna complicación.

El cuerpo es bastante sorprendente en el postparto.

Espera, ¿eso fue una contracción?Las contracciones no desaparecen después del parto. Es bastante normal tener dolores menstruales y contracciones; el útero se contrae para volver a su tamaño natural. Por lo general el dolor desaparece unos días más tarde, pero el proceso de “involución” del útero lleva alrededor de cuatro semanas. El cuerpo es bastante sorprendente en el postparto, ¿verdad?

Controlar el dolor. Ten a mano una receta de analgésicos fuertes antes del parto, y compra también los que no necesitan receta por si los necesites al volver a casa. Tomarlos correctamente es esencial para no sentir dolor durante la recuperación postparto. Si tienes dolores no podrás moverte ni darle el pecho a tu bebé, así que tienes que controlar bien el dolor. Tu médico te recomendará el analgésico adecuado y su dosis. Además, puedes pedirle que te recomiende opciones de venta sin receta, si lo deseas.

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Cuida tu pecho. La leche suele bajar entre tres y cinco días después del parto. Sentirás dolor en los pechos, se te hincharán y notarás cierto calor. En la farmacia venden compresas de gel de aplicación en frío o caliente para aliviar el dolor. Des el pecho o no, necesitarás un buen sujetador sin aro y con una sujeción adecuada. Si sientes dolor en los pezones debido a la lactancia, puedes aplicarte lanolina y utilizar protectores de pezón durante la lactancia.

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La lactancia es la forma más maravillosa y natural que existe para alimentar al bebé, pero puede ser también un desafío. Ármate de paciencia hasta acostumbrarte. No te preocupes. Muchas de las molestias desaparecerán cuando tu bebé y tú os adaptéis y tu cuerpo se haya acostumbrado a la lactancia.

A qué no pensaste en cómo sería ir al baño después de dar a luz, ¿verdad?

Control de esfínteres, una prioridad. Me imagino que antes del parto no pensaste demasiado en cómo sería ir al baño después del parto. Bueno, lamento decirte que ahora sí ocupará tus pensamientos. Ir al baño por primera vez después del parto suele ser terriblemente atemorizante si has sufrido algún desgarro o si tienes puntos. Cuanto antes puedas ir, mejor. Levántate y camina tanto como el médico te permita, bebe mucha agua y consume alimentos con alto contenido en fibra.

Cuando quieras ir al baño, hazlo con tranquilidad y relájate. Si el médico te lo indica, toma algún laxante de venta sin receta, si fuera necesario. Y recuerda: tan solo pensar en ir al baño por primera vez suele ser peor que el hecho en sí de ir. Después de ir al baño, utiliza una botellita con atomizador para el aseo íntimo. Sécate con una toallita de papel dando palmaditas suaves en la zona.

Alivia la zona.Es normal sentir dolor vaginal en el postparto. Puede que hayas sufrido un desgarro durante el parto o que sientas dolor en el perineo (la zona entre la vagina y el ano). Las compresas frías suelen servir para calmar la zona. Aprovecha las que te faciliten en el hospital. Una vez en casa puedes combinar compresas maxi y gel de aloe vera con hamamelis. Las envuelves en plástico, las dejas en el congelador unas horas ¡y listo! No mantengas relaciones, no utilices tampones ni te coloques nada en la vagina hasta que el médico te haya dado de alta.

Cuidado con los puntos. Si te han hecho una cesárea, sigue atentamente las indicaciones de tu médico para cuidar delicadamente la herida y evitar cualquier infección. No conduzcas ni hagas esfuerzos. Camina lentamente y no levantes ningún peso mayor que el del bebé. Es suficiente ejercicio por ahora. Si has sufrido algún desgarro al dar a luz, utiliza una botellita con atomizador para tu aseo íntimo y sécate con mucho cuidado. Evita bañarte hasta que te lo indique el médico. Puedes darte una ducha con agua caliente.

Llora si tienes ganas. La recuperación postparto no es solo física. Después del parto sentirás que tus hormonas son una montaña rusa. Eso sumado a la falta de sueño y ni siquiera reconocerte a ti misma es atemorizante, claro. Es totalmente normal sentirse sensible y agotada. Pero todo pasa, ya verás.

Habla sobre tus sentimientos con algún familiar o alguna mamá amiga. Verás que no pasa nada por sentirse abrumada. Por el contrario, si sientes que estás siempre de mal humor, irritable o nerviosa, o si sientes que quieres hacerte daño o lastimar al bebé, necesitas buscar ayuda de inmediato. Muchas mujeres sufren depresión postparto. El servicio de atención médica está para ayudarte.

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Se tú misma.Sí, exactamente eso. Tu vida es otra, pero tú sigues siendo la misma. Es difícil recordarlo cuando te miras al espejo. Intenta que alguien se quede con el bebé para que puedas estar sola un rato y seguir con aquellos rituales que te hacen sentir bien como, por ejemplo, ducharte, leer un libro, tomar un café, secarte el pelo, maquillarte o hacerte la manicura o pedicura. Cuidarse no es ser indulgente. Es totalmente necesario. Cuidarte y ser sincera contigo misma cuando necesites ayuda, te permitirá ser la mejor mamá del mundo para tu bebé

Kaelyn Forde

Kaelyn Forde es madre, periodista e instructora de yoga. Escribe sobre la maternidad y enseña yoga a madres primerizas con sus bebés en Nueva Jersey.