Lactancia en público: 5 consejos para evitar el estrés

La lactancia en público es un tema controvertido y de candente debate en muchos países que puede atemorizar a las madres primerizas. La bloguera británica, Aly, nos revela sus mejores consejos para evitar el estrés que conlleva la lactancia en público.

Revista BABYBJÖRN – Aly, fundadora de Allmumstalk y madre de dos criaturas, habla de la lactancia en público desde una cafetería.
Prepárate adecuadamente para dar el pecho en público, pero, sobre todo, ¡ni se te ocurra esconderte!
Foto: Anna Pawleta Photography

Selfies amamantando a bebés, hashtags virales de famosas y personajes influyentes de todo el mundo, fotos valientes de mamás que dan el pecho en todo tipo de espacios públicos, y la lista continúa… Madres de todo el mundo están descubriendo nuevas formas de hacer de la lactancia en público algo natural. ¡Y así es precisamente como debería ser! Yo soy justamente una de esas madres; para mí la lactancia no fue nada fácil cuando tuve a mi primer bebé. Después de haber dado el pecho a mi hijo durante 2 años y 4 meses, aquí me ven, compartiendo 5 consejos de lecciones aprendidas con gran esfuerzo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: 7 consejos de lactancia para primerizas

5 consejos a la hora de dar el pecho en público

1. Conoce tus derechos

Mi marido es abogado y no es por casualidad que conozco muy bien la ley que se aplica al respecto en Inglaterra y Gales. La Ley de Igualdad (2010) británica protege el derecho de las madres a amamantar en público. La ley dice lo siguiente: “ninguna tienda o negocio puede discriminar a una madre que amamanta en público a su niño, sin importar la edad que éste tenga”. (Recomendación: infórmate sobre lo que establece la ley de tu país. Más abajo encontrarás también una ficha informativa. Notal del editor). *

Es importante que lo tengas en cuenta, pero no te agobies pensando si la lactancia en público está permitida o no, da lo mismo la edad que tenga tu niño, da igual 2 meses o 2 años, o si te encuentras en un museo, una cafetería o en la misma sala de té del mejor hotel inglés, sentada frente a un bizcocho recién horneado y con tu bebé “agarrado” al pecho, como dicta la naturaleza.

2. Ármate para la misión

Si ya has decidido que amamantarás en público, entonces es esencial que tengas la indumentaria adecuada y los mejores accesorios que te simplificarán la tarea.

a. Sujetador de lactancia

La lactancia en público será más discreta si llevas un sujetador de lactancia. En mi opinión, debería ser una compra prioritaria ante la llegada del bebé.

b. Moda apta para la lactancia

Los tops diseñados especialmente para la lactancia son ideales, pero no esenciales; opta por cualquier camisa o blusa amplia para sentirte cómoda al amamantar. Descarta las prendas de telas delicadas o monocromáticas; ten en cuenta los vómitos, derrames y demás manchas que formarán parte diaria de la lactancia. Las manchas se notarán menos en telas con estampados y patrones atrevidos. Además, no tienes por qué sentir que las opciones de tu vestuario se han limitado con la llegada de una criaturita que necesita acceso privilegiado ;)

c. Mantitas para la lactancia

Si todavía te sientes un tanto vergonzosa para lanzarte a la lactancia en público, te recomendamos optar por mantitas especiales para cubrir tus senos en el momento de la lactancia. Los hay en una infinidad de estampados divertidos, pero no sientas que necesitas comprar uno; puedes utilizar también algún pañuelo, foulard o chal que tengas en casa. También te servirá.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Lactancia – ¡sin censura!

3. La preparación es clave

La preparación es de suma importancia. Un bolso cambiador equipado con todo lo necesario te ahorrará un montón de estrés durante la lactancia en público. Lleva todos los enseres que prefieras y también algunos accesorios extra, especialmente al principio. Que no te falten pañuelos y chales de reserva, te serán de utilidad si te olvidaste la mantita de lactancia o si el bebé te mancha tu blusa preferida. Lleva horquillas para recogerte el pelo al dar el pecho, si tienes el cabello largo; a mi bebé le fascina agarrarlo cuando toma el pecho.

¿Aceptarías almorzar en el aseo de un restaurante? Pues, tu bebé tampoco tiene por qué hacerlo.

4. Participa de un grupo de apoyo

Si todavía te preocupa la mirada de la gente (incluso cuando no te miran) y te estresa el momento de la lactancia, te recomiendo que te pongas en contacto con algún grupo de apoyo a la lactancia (hay muchos). Allí podrás pedir consejo, recibir asesoramiento y hacer amigos. ¡Siempre hay oportunidad de tomarse un cafecito con alguna mamá!

5. No te escondas

NI SE TE OCURRA esconderte en los aseos como hice yo hace cuatro años con mi bebé recién nacido. Era primeriza, sin experiencia y en una ciudad multicultural donde se practican diversos cultos; no quería arriesgarme a ofender a nadie. Así pensaba yo, estaba atemorizada y me escondía en los aseos públicos para dar el pecho a mi bebé recién nacido. Piensa por un instante y dime: ¿aceptarías almorzar en el aseo de un restaurante? ¿No? Entonces, ¿por qué tiene que hacerlo tu bebé? Si te hacen algún comentario desafortunado o te piden que te retires, pídeles respetuosamente que dejen de mirarte y punto.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: 9 causas de lactancia dolorosa & consejos caseros

 
Foto: Anna Pawleta Photography

¡Hola! Soy Aly, fundadora de AllMumsTalk (en boca de todas las madres). Vivo en Londres y soy mamá de dos pequeños: Lucas de cuatro años y Amelie de seis meses.

Cuando decidí dedicarme a la maternidad dejé un maravilloso trabajo de oficinista en un hotel de lujo en Londres donde muy a menudo me cruzaba con Bruce Willis o coincidía en el ascensor con Lady Gaga. Lo abandoné porque decidí priorizar domar berrinches en medio del supermercado, limpiar el culito de mi bebé y ser autónoma a tiempo completo, principalmente desde casa. Eso sí, cuando no tengo que asistir a algún evento y cargo a la vez con la bici de mi peque y la bolsa fiambrera con el almuerzo.

La lactancia en público crea controversia

La lactancia en público es un tema controvertido y de candente debate en muchos países y que puede atemorizar a las madres primerizas. Algunos países cuentan con leyes que protegen a las madres que amamantan del acoso y la discriminación como, por ejemplo, el Reino Unido y los Estados Unidos (49 estados). Infórmate de la ley vigente en tu país.