7 consejos de lactancia para primerizas

Sabemos muy bien que las primeras 6-8 semanas de lactancia suelen ser las más difíciles; tu bebé y tú necesitáis aprender las técnicas de lactancia y equilibrar el suministro de leche. Podría parecer algo muy natural, pero tiene sus dificultades. Sin embargo, una vez pasado este período inicial te sentirás más cómoda y verás que la lactancia se vuelve mucho más sencilla. Descubre los mejores consejos de lactancia para que su inicio sea lo más sencillo posible.

Una lactancia complicada puede generar mucho estrés, pero intenta armarte de paciencia y no abandonarla demasiado rápido.
Foto: Johnér

7 consejos de lactancia para amamantar al recién nacido

1. Amamanta lo antes posible después del parto

No importa cómo haya sido el parto, natural o por cesárea, procura, de ser posible, tener contacto piel a piel con el bebé inmediatamente después de haber dado a luz. Esto estimula la producción de leche, regula la temperatura del bebé y estrecha el lazo entre la madre y el bebé. Se recomienda dar el pecho durante la primera hora de vida del bebé por los beneficios que aporta a la producción de leche. Es muy probable que el bebé no succione el pecho activamente durante esta primera toma y se concentre en cambio en frotar y lamer el pezón. Sin embrago, este proceso es importante para el desarrollo del reflejo de succión del bebé.

2. Prepara el momento de la lactancia

Aprender la técnica y sentirse cómoda lleva tiempo. Paciencia. La posición de lactancia es muy importante; intenta estar sentada o acostada lo más cómodamente posible. Te recomendamos utilizar un cojín de lactancia o un sillón cómodo para aliviar la presión que sufrirá tu espalda y hombros al dar el pecho.

La postura más sencilla después de un parto por cesárea es recostada de lado, con cojines en la cabeza como apoyo. Tu bebé también debería estar en posición recostada, con su tórax por debajo de tus senos.

Te recomendamos usar un sujetador de lactancia por su practicidad y protectores mamarios para absorber pérdidas, y que intentes proteger el pecho del frío y la humedad. ¡Hidrátate muy bien! Ten a mano siempre una jarra de agua. La mayoría de las primerizas tienen mucha sed durante la lactancia.

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Te recomendamos que te guíes por el principio de posición “línea recta contra el pecho” y “nariz-pezón” cuando acerques a tu bebé al pecho.

3. Adopta una técnica de lactancia correcta

Es muy común tener pezones agrietados o congestión mamaria al principio. Para no sufrir una lactancia dolorosa, es esencial que el bebé agarre una buena parte del seno. Recuerda que el cuerpo y la cabeza del bebé deberían estar siempre en línea recta contra tu pecho.

Te aconsejamos roza tu pezón contra la mejilla del bebé para estimular su reflejo de búsqueda innato. El bebé se girará hacia tu pecho y comenzará a buscar y a empujar. Los expertos en lactancia recomiendan que el pezón quede justo en la boca del bebé. Fíjate si los labios del bebé estar ligeramente evertidos y su boca cubre gran parte de la areola; son señal de que se está alimentando correctamente.

Si quieres asegurarte de que el bebé se engancha adecuadamente al pezón, recuerda el principio de “línea recta contra el pecho” y “nariz-pezón” al acercarlo al pecho.

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La lactancia se basa en el principio de oferta y demanda; cuánta más leche succione el bebé, mayor será la producción por tu parte.

4. Intenta amamantar frecuentemente

Al inicio de la lactancia tu cuerpo producirá las hormonas de la lactancia: oxitocina y prolactina. La oxitocina es conocida también como la hormona de la felicidad: te sientes segura, confiada y tranquila. Estimula además la bajada de la leche. La prolactina es la hormona que estimula la producción de leche.

La lactancia se basa en el principio de oferta y demanda; cuánta más leche succione el bebé, mayor será la producción por tu parte. Intenta reconocer las señales del bebé para poder amamantar a demanda cuando tenga hambre, lo que suele ser bastante frecuente durante las primeras 6-8 semanas. Las tomas serán más espaciadas después. Las señales que puedes tener en cuenta son, por ejemplo, si el bebé se lleva la mano o los dedos a la boca, mueve los labios como si fuera a succionar o se muestra inquieto.

5. Intenta que la lactancia sea un momento agradable para ambos

Procura que la lactancia sea lo más tranquila y amena posible, especialmente al comienzo cuando aún no se ha conseguido equilibrar la lactancia correctamente. El estrés podría disminuir la producción de leche. Es difícil de lograr en la práctica, lo sabemos. Quizás sea una buena idea apagar el teléfono o si el bebé tiene hermanos, procurar que estén ocupados para no interferir.

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6. La lactancia del recién nacido lleva tiempo

Todos los bebés son diferentes. Las tomas pueden ser de pocos minutos, de media hora o incluso más. Tu bebé es el que decide la frecuencia y la duración de la toma. Algunos bebés son rápidos, otros necesitan más tiempo y algunos hasta se duermen durante la lactancia. Los bebés son impredecibles y cada día es único.

7. Ten paciencia y pide ayuda si es necesario

Una lactancia complicada puede generar mucho estrés, pero intenta armarte de paciencia y no abandonarla demasiado rápido. Vas a necesitar mucho apoyo al principio, así que no dudes en pedir ayuda. Contacta con tu comadrona, auxiliar sanitario o especialista en lactancia. A veces es simplemente cuestión de ajustar algún detalle en tu técnica de lactancia o recibir palabras de ánimo; y verás como todo se soluciona.

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Fuentes: babycenter.com, womenshealth.gov

Este artículo ha sido revisado por Katie Hilton, partera diplomada y visitadora de salud, Reino Unido.

No dudes en pedir consejo y ayuda

No dudes en consultar a tu médico de cabecera si crees que tu bebé, o tú misma, no os encontráis bien. Ponte en contacto con tu médico si sospechas que tu bebé no está tomando suficiente leche o si la lactancia sigue siendo dolorosa.

Habla con tu matrona, auxiliar de salud o experto en lactancia si tienes dudas o necesitas ayuda y orientación.