Cuando papá no está en casa

Pierre, papá y bloguero, ha comenzado a pasar la semana fuera de casa por motivos laborales y no le queda mucho tiempo para dedicar a su familia como antes. Aquí nos ofrece algunos consejos para que este cambio en la vida diaria de los niños les afecte lo menos posible.

Revista BABYBJÖRN – Imágenes animadas de un padre haciéndose un selfie con un peluche en el metro y dos teléfonos móviles con las mismas pegatinas en forma de corazón.
El peluche se va con papá en semanas alternativas y el móvil tiene pegatinas amorosas como recuerdo de su hija que se queda en casa.
Foto: monpapa.fr

Tengo la suerte de vivir en una pequeña ciudad donde la vida familiar no se ve afectada por la distancia. Una ciudad que ofrece una vida sencilla, pero de calidad. Por la tarde, suelo llegar a casa con tiempo suficiente para dedicarle a mis princesitas. Así que leemos libros, jugamos o simplemente me acurruco con ellas y las veo crecer. La verdad es que siento que realmente estoy presente en sus vidas diarias.

“Nunca me he sentido tan insuficiente” – sobre ser papá

Sin embargo, en septiembre, nuestra rutina cambió ya que decidí reanudar mis estudios para reciclarme y adquirir nuevos conocimientos en mi especialidad. Esto significa que una semana trabajo donde suelo hacerlo habitualmente y la siguiente la paso en Toulouse, que se encuentra a unas dos horas y media en automóvil.

Al principio, le costaba un par de minutos reconocerme.

Este cambio ha puesto patas arriba nuestra vida familiar y, en particular, la relación con mis hijas, sobre todo con Luna, que tiene 4 años, ya que le cuesta aceptar que solo verá a papá una semana sí y otra no.

Maëlie, que solo tiene 7 meses, no comprende realmente la situación. Al principio, le costaba un par de minutos reconocerme cuando llegaba a casa los viernes por la noche y tengo que admitir que las ojeras tampoco ayudaban.

Así que, si te encuentras en una situación similar, es posible que estos consejos te hagan la vida un poco más fácil.

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1. Prepara a tu hijo o hija, para que sepa que tienes que estar fuera, mirando libros ilustrados basados en este tema. Esto les ayuda a identificarse con distintos héroes y a aprender que no son los únicos en esta situación. También le resta importancia al acto de viajar y les ayuda a anhelar aún más el querer volver a verte de nuevo.

Os recomiendo el excelente «When Daddy Isn’t There» de Joris Chamblain y Lucile Thibaudier, la historia de una familia de zorros. Es eficaz en el uso del lenguaje y contiene magníficas ilustraciones y, por supuesto, papá Zorro ¡vuelve a casa los fines de semana!

2. Utiliza un calendario para ayudar a tus hijos a visualizar el mes. Hemos colgado un calendario en la habitación de Luna que muestra el mes actual. Los períodos que paso fuera de casa están marcados en color amarillo. Esto le permite saber el tiempo que pasa y puede utilizar el calendario para contar cuántas noches quedan para que papá vuelva a casa.

No te rías si ves a algún padre haciéndose selfies con un conejo gigante en el metro.

3. Mantén el contacto. Realizar una llamada telefónica a diario a la misma hora puede constituir una rutina eficaz a integrar en las actividades vespertinas. También he comenzado a pedirle a Luna permiso para llevarme alguno de sus juguetes como parte de mi aventura semanal. Por eso no es extraño ver fotos en las que aparecen juguetes en el tren, el metro, en la orilla del mar, en una sala de conferencias, etc.

Aunque yo trato de evitar los peluches grandes. Así que no te rías si ves a algún padre haciéndose selfies con un conejo gigante en el metro… ¡podría ser yo!

4. Hablad sobre lo que ha hecho durante el día. Cuando no estoy en casa, nos aseguramos de que Luna se divierta participando en actividades con mamá, su hermana y el resto de la familia Así, tenemos algo de lo que hablar por la noche.

Puede tratarse de comer tortitas —aunque admito que me gustaría más compartirlas con ellas—, dar un paseo por el parque, hacer un dibujo bonito, pintar algo… Así, tendrá muchos buenos momentos que contarme. De lo contrario, con tan solo cuatro años de edad, puede resultarle difícil decidir de qué hablar por teléfono.

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Cuando se producen cambios en la rutina diaria, normalmente se requiere algo de tiempo para acostumbrarse a la nueva situación. No es fácil adaptarse a estos cambios tan grandes en la vida diaria, ni para mí ni para mi familia, pero nos arreglamos y siempre intentamos buscar soluciones prácticas que nos ayuden.

Admiro a las familias que viven así a diario, ya que encontrar el equilibrio supone todo un reto. Afortunadamente para mí, se trata de una situación temporal ya que en 18 meses volveremos a nuestra rutina habitual. Mientras tanto, como diría Luna, estamos deseando que llegue el viernes, para que papá vuelva a casa.

Revista BABYBJÖRN – Consejos sobre el bebé : Pierre Bel, papá bloguero, dibuja junto a su hija.
 
Foto: monpapa.fr

Pierre Bel

Vive: en St Céré, en el campo, en Francia
Trabajo: dirige el blog monpapa.fr que trata de la vida en su familia
Familia: está casado y tiene dos niñas pequeñas, Luna y Maëlie

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