Preparación del parto con hipnoparto

Al prepararse para su primer parto, pensó que bastaba con leer un libro. Cuando quedó embarazada de su segundo hijo, Klara Svensson estaba más preparada y decidió hacer un curso de hipnoparto.

Revista BABYBJÖRN – La embarazada Klara Svensson contempla el mar. Se preparó para dar a luz con hipnoparto.
Klara Svensson se preparó para su segundo parto haciendo un curso de hipnoparto.
Foto: Personal

¿Qué es el hipnoparto? Todo lo que debes saber

Te das cuenta de que no estás en absoluto tan bien preparada para dar a luz como creías cuando de pronto te encuentras en una ventana del noveno piso de maternidad, chillando presa del pánico: “OS JURO QUE SALTO SI NO ME HACÉIS LA CESÁREA YA MISMO”. En algún lugar de tu cabeza, te das cuenta de que no habías entendido el asunto de dar a luz para nada. ¿Cómo es que se hace?

¿Un parto más? Dios mío, tengo que empezar con los preparativos YA.

Así que, cuando unos años más tarde volví a hacer pis en la tirita y entré en el dormitorio y se lo conté a mi entusiasmado y feliz novio, yo tenía sentimientos encontrados. ¿Un parto más? Dios mío, tengo que empezar con los preparativos YA. La vez anterior, con mi ex, me leí un sólo libro y pensé que estaba lista. ¡Tenía una estrategia! No fuimos a ningún cursillo de preparación del parto –nos sentíamos demasiado modernos para eso– y por supuesto que escribí una ridícula carta de instrucciones para el parto, que desechamos más o menos en el momento en que estaba subida a la ventana, dispuesta a saltar.

“Dejaste por escrito que no quieres una epidural y que todo debe ser lo más natural posible”, me recordó amablemente la comadrona en ese momento. “LA QUIERO”, vociferé yo de vuelta. Y me bajé de un salto de la ventana. Bueno… tanto como saltar… Cualquiera que haya estado embarazada sabe que no estás precisamente dando saltos. Vas avanzando más bien como un saco de patatas que baja rodando por una pendiente con el viento en contra.

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Me decidí por un curso de hipnoparto

Pues eso. En algún momento a mediados de mi segundo embarazo, con mi segunda pareja que ahora iba a tener a su primer hijo, leí un artículo en una revista para embarazadas. Una reportera había probado diferentes formas de prepararse para el parto, entre ellas el hipnoparto. Lo recomendaba fervientemente. Esta vez yo no pensaba ser demasiado moderna como para hacer un curso, así que decidí apuntarnos.

 

Revista BABYBJÖRN – Klara Svensson dando pecho a su hijo recién nacido.
“El hipnoparto se centra mucho en la colaboración entre la mamá y el bebé, y que el parto es una colaboración”.
Foto: Personal

De pronto nos encontramos en una sala de conferencias, sentados en una silla, el uno frente al otro. Mi chico y yo estábamos respirando al unísono. Nos acariciábamos y practicábamos afirmaciones. Hicimos un repaso a conciencia de cómo nuestra psique afecta al cuerpo físico, y cómo el miedo puede bloquear el cuerpo de una mujer que es totalmente funcional, impidiendo que haga lo que de hecho puede hacer incluso estando en coma: dar a luz a un bebé.

El hipnoparto se centra mucho en la colaboración entre la mamá y el bebé, y en que el parto es una colaboración. Es algo natural. El cuerpo sabe lo que tiene que hacer. Confía en el cuerpo. Natural, natural, natural. Sintiéndote tranquila y protegida. En el curso nos enseñaron una secuencia de relajación muy buena que mi chico y yo practicamos casi cada noche.

Lo más importante en el hipnoparto es practicar cómo salir adelante en situaciones inesperadas.

Principalmente se nos enseñó cómo salir adelante pese a que la situación no sea exactamente como la esperabas. Porque lo cierto es que no sabes lo que vas a sentir: cada parto es único. No sabes cómo será. No sabes cuánto tiempo va a durar. Lo único que sabes es que vas a luchar con todo lo que tienes. Junto con tu bebé. Y que lo que hagas, por lo general es algo natural, nada es incorrecto. Cortar el pánico de raíz.

¿Tienes que preparar ya tu maleta para el hospital?

5 consejos de hipnoparto para un parto más agradable

1. Si no tienes dinero o posibilidad de hacer un curso de hipnoparto, hay libros, vídeos en YouTube y música de relajación en Spotify.

2. Asegúrate de practicar una y otra vez la relajación y de reforzar lo positivo. Encuentra música y aromas, así como un “refugio mental” de tu elección, que te proporcionen paz y seguridad.

3. Implica a tu pareja/acompañante tanto como sea posible. ¡Sois un equipo!

4. Lo más importante en el hipnoparto es practicar cómo salir adelante en situaciones inesperadas. Las cosas no son nunca como te las habías imaginado. Y esto en sí no tiene por qué ser algo malo.

5. Suelta las riendas y deja que el cuerpo te muestre el camino. Suena tremendamente hippie pero el cuerpo sabe lo que tiene que hacer. Tu cerebro sólo te está poniendo zancadillas mentales, ¡desconéctalo!

Revista BABYBJÖRN – Klara Svensson sostiene a su bebé recién nacido y le da un beso en la mejilla.
“Lo único que sabes es que vas a luchar con todo lo que tienes. Junto con tu bebé”.
Foto: Personal

A posteriori he de decir que el hipnoparto valió la pena.

Dar a luz es bastante doloroso. O sea, tremendamente doloroso. Pero que no te entre el pánico ahora. A posteriori he de decir que el hipnoparto valió la pena. Nos acunó a mi chico y a mí, llevándonos al estado de ánimo correcto. Cuando llegó el momento del parto, todo fue bastante rápido y no nos dio tiempo a practicar demasiado la secuencia de relajación. Pedí la epidural directamente, aunque era demasiado pronto, y fue genial. Estoy contenta de haberme atrevido a insistir. Hacia el final de la fase de expulsión me empezó a entrar un poco de pánico, pero entonces me centré en el bebé, le hablé y le iba acariciando la cabeza.

Sentía que tenía a mi chico conmigo, dándome confianza. NATURALMENTE que protesté al menos diez veces “¿¿¿cóoooooomo se puede ser tan loca de volver a pasar por esto OTRA VEZ???” pero esas cosas son normales.

Revista BABYBJÖRN – Klara Svensson

Klara Svensson

Edad: 32

Familia: Mi pareja Kjell, 47. Mi hijo Sam, 10 semanas y nuestra hija Betty, 5 años.

Vive en: Un minúsculo (¡pero acogedor!) apartamento de segunda mano, de 1 dormitorio, en Estocolmo, esperando a mudarnos a uno permanente y recién construido.

Mi mejor consejo para mamás primerizas: Consíguete una hamaca con un buen balanceo. De verdad que es tu única salvación si quieres poder comer/ducharte/mirar Instagram/quedarte con la mirada perdida durante una hora.