Desarrollo de los sentidos durante el primer año de vida

Los bebés ven borroso durante sus primeros tres meses de vida. Si los bebés tuvieran una visión tan aguda como la de los adultos, la cantidad de estímulos podría resultarles sobrecogedora. Descubre cómo se desarrollan los sentidos durante el primer año de vida del bebé.

Revista BABYBJÖRN – Un bebé entrena su cuello y desarrolla sus sentidos durante su primer año de vida.
 
Foto: BabyBjörn

El desarrollo se produce de manera increíblemente rápida durante el primer año de vida del bebé, aunque otros sentidos ya se han desarrollado cuando este nace. Los bebés ven bastante borroso durante los tres primeros meses y esto puede ocurrir por una buena razón.

Si los bebés tuvieran una visión tan aguda como la de los adultos, la cantidad de estímulos podría resultarles sobrecogedora. Así que posiblemente esta sea la forma en que la naturaleza ayuda al bebé a protegerse de la intensidad del entorno. Llevar al bebé mirando hacia adentro, hacia el pecho de mamá o papá, es otra forma de ayudar al niño a protegerse de los estímulos externos.

Los bebés ven borroso durante sus primeros tres meses de vida.

En el momento del nacimiento, aún no se ha desarrollado totalmente la capacidad para distinguir colores. A partir del primer mes de edad, el bebé es capaz de diferenciar los colores y, casi al mismo tiempo, de poder seguir un objeto con la vista. La visión estereoscópica, la capacidad de percibir profundidad, se desarrolla a partir de los tres meses de edad aproximadamente.

Todos los sentidos activados

El bebé nace con el sentido del oído bien por lo que pueden reconocer las voces de los miembros de su familia. También nace con el sentido del gusto desarrollado entonces y las ecografías en 3D demuestran que los bebés ya en el vientre materno prefieren los sabores dulces a los amargos.

El olfato se activa desde el primer día, y nada les gusta más a los recién nacidos que el olor de sus padres en general y de la leche materna en particular.

Los bebés prefieren los sabores dulces a los amargos.

– Podría decirse que los niños pequeños usan todos sus sentidos, mientras que los adultos tendemos a ser considerablemente más visuales. Pero para un bebé pequeño, el olfato, la vista, el tacto, el oído y el gusto conforman un todo que explica cómo funciona el mundo. Así lo explica Gustaf Gredebäck, investigador neonatal del «BabyLab» de la Universidad de Uppsala, Suecia.

Lo que antes se explicaba como los reflejos del recién nacido, por ejemplo, el reflejo de succión, el reflejo perioral, el reflejo de prensión y el reflejo de marcha automática, se sabe ahora que en realidad expresan la voluntad de aprender más.

– Los bebés comprenden mucho y no están en absoluto tan controlados por los reflejos como se pensaba hace unos 20 años. Lo que hace un recién nacido suele estar provocado por alguna clase de motivación para aprender más, afirma Gustaf Gredebäck.

El desarrollo de los sentidos del bebé

  1. Vista. Durante los primeros tres meses, el bebé ve borroso. Este comienza a diferenciar los colores con aproximadamente un mes de edad.
  2. Oído. El oído del bebé está muy desarrollado y ya puede oír bien dentro del vientre materno.
  3. Gusto. Los bebés recién nacidos son golosos y ciertamente prefieren lo dulce, mientras que lo ácido, salado y amargo no les gusta tanto.
  4. Olfato y tacto. Los sentidos del olfato y tacto se activan al nacer y al bebé le gusta que lo toquen, algo que provoca la liberación de las beneficiosas endorfinas.

Texto: Anna-Maria Stawreberg