Jugoso bizcocho de limón sin gluten

¿Te apetece algo dulce, pero diferente al turrón? Entonces este bizcocho de limón con un toque ácido, de almendras y polenta, será perfecto. El bizcocho es tan jugoso que aguanta varios días; los frutos ácidos que lo acompañan aportan un toque fresco y la nata montada lo complementa.

BABYBJÖRN Revista – Jugoso bizcocho de limón sin gluten con polenta y harina de almendras.
Un bizcocho de limón jugoso y ácido; un contraste fresco después de todos los sabores de la Navidad.
Foto: Ida Köhler

Este bizcocho sin gluten es fácil de hacer y aguanta varios días –siempre que resistas la tentación de comértelo de una sentada.

 

Bizcocho de limón con polenta y harina de almendras

 

Ingredientes

El bizcocho

200 g de mantequilla a temperatura ambiente

200 g (2 dl) de azúcar

200 g (4 dl) de harina de almendras o almendras dulces trituradas

100 g (1,5 dl) de polenta o harina de maíz (prefiero la más gruesa para que el bizcocho tenga más consistencia)

Ralladura de 2 limones

1,5 cucharaditas de levadura en polvo

3 huevos

 

El almíbar de limón

Zumo de 2 limones

250 ml de azúcar glas

 

Procedimiento:

El bizcocho

  1. Enciende el horno a 175º C con la rejilla en el centro. Unta con mantequilla un molde desmoldable de unos 24 cm de diámetro.
  2. Bate el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente hasta que la mezcla quede esponjosa. Es importante que la mantequilla esté bien blanda, si no resulta difícil de batir. Añade uno de los huevos si resulta demasiado difícil de batir.
  3. Mezcla la harina de almendras, polenta y levadura en polvo en un recipiente aparte.
  4. Añade los huevos a la mezcla de mantequilla y azúcar, y luego la mezcla de harinas poco a poco mientras remueves. Asegúrate de mezclarlo todo bien. Añade la ralladura de limón, solamente de la parte amarilla de la cáscara.
  5. Extiende la masa espesa por el molde y hornéalo unos 40 minutos, comprueba cómo va después de 30 minutos. Sácala cuando los bordes se hayan dorado y soltado un poco del molde. Pincha el bizcocho con un palillo para ver si ya está cocido, sobre todo por dentro.

El almíbar

  1. Calienta zumo de limón y azúcar glas en una olla al fuego hasta que el azúcar se haya disuelto.
  2. Vierte el almíbar sobre el bizcocho mientras todavía está caliente para que lo absorba. Deja enfriar el bizcocho antes de servirlo.

Cómelo acompañado de los frutos rojos y la nata montada. Este bizcocho se puede congelar, pero también se conserva jugoso varios días en la nevera.

 

Texto y foto: Ida Köhler