Mi querido papá... Noel

Cuando el bloguero francés Pierre Bel tuvo hijos, la Navidad volvió a ser una época mágica. Lee su historia en la cual da consejos para volver a sentir ese espíritu navideño tan especial.

Revista BABYBJÖRN – La imagen muestra a una niña pequeña rodeada de todos los juguetes del catálogo.
Hacer una lista de Navidad requiere mucho tiempo cuando uno quiere pedir todo lo que viene en el catálogo... Te preguntas qué aspecto tendría el árbol de Navidad si dejaras que fueran los niños los que lo decidieran por su cuenta.
Foto: monpapa.fr

Antes de ser papá, la Navidad era una época importante para mí en la que me reunía con la familia, disfrutábamos de una estupenda comida juntos e intercambiábamos algunos regalos alrededor de la chimenea. Pero este ritual acabó por convertirse en una rutina y la magia de la Navidad se perdió. Ya no me importaba tanto lo que significaba esta época del año.

La decoración con destellos, el aroma de las clementinas, el crepitar del fuego…

Desde que soy padre, ¡he redescubierto lo maravillosa que es! Cuando nació Luna, la Navidad volvió a ser esa época del año tan especial, similar a cuando yo era niño: la decoración con destellos, el aroma de las clementinas, el crepitar del fuego, el tiovivo*, las velas, reunirse con la familia… Ahora disfruto de cada detalle de la Navidad y me preparo para ella durante todo el mes de diciembre.

Mis 4 consejos para disfrutar del espíritu de la Navidad

1. Los catálogos de juguetes. Cuando les echo un vistazo, recuerdo aquellos con los que me gustaba jugar, y veo algunos que pediría si todavía fuera niño. Recuerdo con gozo alguno de los juegos con los que nos entreteníamos – algunos siguen siendo bestsellers, mientras que otros son nuevos.

Este año, por primera vez, Luna agarró un catálogo y marcó círculos con un rotulador entorno a todo lo que quería pedir: ¡no quedó mucho que no quisiera! Qué detalle, estaba pensando en su hermanita cuando marcó la trompeta, el tambor y otros juguetes musicales. ¡Los oídos de papá ya están sufriendo!

¡Es genial ver cómo les brillan los ojos cuando se encienden las luces del árbol!

2. El árbol de Navidad. Sin duda, otra persona es la responsable de acarrear el árbol hasta casa. Cada año, me propongo ser razonable… pero inevitablemente, ¡acabamos con un enorme monumento en el centro del salón!

Decorar el árbol es un momento maravilloso para la familia, en el que todos pueden colgar algún detalle: un adorno, algo de espumillón o la estrella en lo más alto… ¡Es genial ver cómo les brillan los ojos cuando se encienden las luces del árbol! Espero con ilusión ver la reacción de Maëlie, porque va a ser su primera Navidad.

3. El mercadillo navideño. También he redescubierto el encanto de ir al mercadillo navideño, ver todas las manualidades y probar las especialidades de cada puesto: las galletas de jengibre, la miel, los turrones (mmmmm…) y los chocolates que me podría comer en cualquier momento. ¡Ahora lo comparto todo con Luna! Otra cosa que me gusta hacer es dar una vuelta en coche por las poblaciones más pequeñas para ver la decoración de las calles, los escaparates y también participar en las diversas actividades infantiles.

Creer en Papá Noel es un sinónimo de la infancia y una vida sin preocupaciones.

4. Papá Noel. Luna cree en Papá Noel y cuando era más pequeña, se asustaba con este personaje tan singular, ¡pero ahora no nos podemos marchar sin que se saque una foto a su lado! Leemos un montón de historias que tratan sobre este famoso señor mayor y cantamos alegres canciones infantiles sobre él.

Creer en Papá Noel es un sinónimo de la infancia y una vida sin preocupaciones. Espero que Luna siga creyendo en él un poco más de tiempo, pero finalmente le explicaremos que es un personaje de ficción… y que ahora es suficientemente mayor como para ayudarnos a contárselo a su hermanita.

Cuando crezcan, espero que mis hijas recuerden el espíritu, el ambiente especial, la calidez, las luces, los aromas y los momentos felices que hemos compartido como familia en Navidad. Y, quién sabe, tal vez tengamos algo de nieve este año, para que el momento sea aún más mágico ante los ojos expectantes de los pequeños… ¡e incluso de los mayores, como yo!

*En Francia es costumbre que se coloquen diferentes tiovivos o carruseles en la ciudad durante las fiestas.
Revista BABYBJÖRN – Consejos sobre el bebé : Pierre Bel, papá bloguero, dibuja junto a su hija.
 
Foto: monpapa.fr

Pierre Bel

Vive: en St Céré, en el campo, en Francia
Trabajo: dirige el blog monpapa.fr que trata de la vida en su familia
Familia: está casado y tiene dos niñas pequeñas, Luna y Maëlie