Artículo de opinión de Sophie Marinopoulos, psicóloga y psicoanalista

Febrero de 2009


Llevar a un bebé cerca del pecho es darle seguridad
Nuestras observaciones en niños muy pequeños nos han enseñado que para que un niño sea menos dependiente de un adulto, debe educarse cerca del adulto. Un bebé experimenta etapas de crecimiento diferentes en las que el contacto físico es una de sus necesidades fundamentales. Por consiguiente, resulta fundamental tomarse el tiempo necesario para llevar a su bebé con usted. La cercanía que consigue al llevar a su bebé fomenta los intercambios sensomotores y juega un rol activo en su estimulación.

Desde un punto de vista sensorial, la acción de llevarlo cerca del pecho estimula al bebé, lo cual le hará experimentar un sentimiento placentero que, con el transcurso del tiempo, se convierte en bienestar. Los especialistas hablan del sentimiento que se convierte en narcisismo primario, que constituye la primera etapa de la autoestima. Una fuerza interior es la que proporciona al bebé la confianza en sí mismo al principio.

En lo que respecta al área motora, los movimientos del adulto, los ritmos corporales y las vibraciones son estímulos que el bebé percibe en su cuerpo. Una combinación que permite al padre, a la madre y al bebé compartir momentos muy especiales. Estas primeras percepciones constituyen la base de las futuras capacidades motrices, las cuales irá utilizando gradualmente para mantener la cabeza levantada o, más tarde, para gatear, sentarse, intentar coger objetos, caminar y, luego, levantarse.

Llevar a un bebé en una mochila porta bebé es cuidar de él
Son momentos de intimidad que propician el vínculo afectivo entre el niño y sus padres. Mientras lleva a su bebé, está interactuando con él, compartiendo un momento que favorecerá el vínculo, fomenta el entendimiento mutuo y lleva el proceso de pensamiento y el cuerpo como si se tratara de uno solo. Los padres que llevan a su hijo en una mochila porta bebé son más confiados en su relación con su hijo. El padre huele al niño, lo besa, lo acaricia y le habla con ternura. Se complace con estos gestos tan sencillos y aumenta su seguridad en sí mismo. Aprende por sí solo los gestos necesarios para cuidar del bebé. Este descubrimiento mutuo tiene lugar con total tranquilidad y el bebé nota esta tranquilidad y la guarda, como si se tratase de la mejor leche materna.

Como consecuencia, cada uno de vosotros puede encontrar su ritmo en estos momentos especiales que tienen beneficios maravillosos. El placer podría ser el punto principal de estos momentos íntimos en familia.

Espero que todos y cada uno de vosotros disfrutéis llevando a vuestros bebés en una mochila porta bebé.

Dr-Sophie-FR

Sophie Marinopoulos

Psicóloga, psicoanalista, especialista en desarrollo infantil y vínculos entre padres e hijos, fundadora y directora del Departamento para la Prevención y Protección de la Salud Mental [Service de Prévention et de Protection de la Santé Psychique], autora de varias obras, entre ellas "Pourquoi porter bébé ?"  (Publicado por LLL Les Liens qui Libèrent, 2009)